Contaminación de las aguas pluviales en la red unitaria urbana. Caso Madrid

La red de saneamiento de Madrid, en su mayoría unitaria, vierte buena parte a dos colectores situados en las márgenes del río Manzanares. Los niveles de contaminación recibidos aguas abajo del sistema, así como las variaciones identificadas en la calidad de las aguas durante tiempo seco y tiempo de lluvia, instaron a identificar las causas en diversos puntos estratégicos de la red. Así, el objetivo del estudio fue caracterizar las aguas residuales a nivel cualitativo.
Este estudio fue ejecutado mediante la metodología de caracterización de la carga durante un suceso de lluvia. Durante tiempo seco las aguas residuales fueron muestreadas diariamente e in situ. Las campañas de muestreo en tiempo seco fueron para un día laboral (i) y un día festivo (ii) mientras que durante el tiempo de lluvia las campañas de caracterización fueron para episodios ocurridos tras un largo periodo de tiempo seco (iii) y como mínimo, un episodio ocurrido tras una lluvia consecutiva (iv). Los instrumentos de caracterización fueron principalmente tomamuestras de 24 botellas, caudalímetros y limnímetros. Tomándose de manera general los datos históricos de monitorización de las aguas residuales en la entrada de las estaciones depuradoras como referencia.
Este estudio identificó las masas de contaminantes movilizadas en la red tanto durante tiempo seco como tiempo de lluvia, mediante los polutogramas resultantes, así como los hidrogramas asociados. El balance de contaminación demostró que, durante el primer pico del hidrograma correspondiente a los primeros minutos de lluvia, los parámetros de contaminación (DBO5, DQO y SS) generalmente alcanzan valores superiores a los de tiempo seco en el mismo punto de medida, viéndose estas concentraciones afectadas por las características del episodio de lluvia de ocurrencia. Las concentraciones alcanzan valores superiores cuando se trata de lluvias ocurridas tras largos periodos secos mientras que para lluvias consecutivas son valores ligeramente inferiores; pero en cualquier caso siempre superiores a los de tiempo seco.
Esto ocurre principalmente porque, si la lluvia es suficientemente duradera e intensa, tendrá capacidad de arrastrar la materia contaminante que se encuentra en la superficie hasta la red de drenaje y mezclarse con el agua residual. Por lo tanto, la concentración de contaminantes se ve incrementada en la red; provocando en ocasiones problemas de malfuncionamiento en las EDAR por falta de capacidad o vertidos descontrolados en el medio receptor. Otro motivo para este incremento de carga contaminante es el aumento de flujo provocado por una lluvia, que moviliza la carga existente en la red, incrementando la concentración de contaminantes, especialmente de sólidos. A efectos de gestión de las aguas residuales, esta incorporación de aguas pluviales incrementa la carga contaminante a gestionar; por lo tanto, las actuaciones programadas deberían estar enfocadas a favorecer la intercepción de pluviales en origen.